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El próximo año comenzarán las obras de urgencia incluidas por la Diputación Provincial en el Programa Operativo Local 2008-2011 El castillo de Berlanga de Duero tiene plan director desde 2005, pero necesita financiación para su consolidación y puesta en valor. Mientras el Ayuntamiento busca colaboración, el próximo año se iniciarán las obras de urgencia incluidas por la Diputación en el programa operativo local.

El paso del tiempo ha preservado la estructura del imponente sistema defensivo de Berlanga de Duero, pero el incendio al que fue sometido por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia y el abandono de la villa por parte de los marqueses de Berlanga en el siglo XIX, han sido implacables con la conservación puntual de los restos del castillo, la muralla y el palacio renacentista. Un siglo después, el Ayuntamiento de Berlanga de Duero trabaja contra reloj para evitar que se desmorone este patrimonio monumental. Lo adquirió hace unos años, por 80 millones de pesetas. Y urgió luego su plan director, documento facilitado por la Junta en 2005. Desde entonces, se han realizado una serie de actuaciones de urgencia... pero el castillo y su entorno necesita más. Las próximas actuaciones llegarán en 2009 de la mano del programa operativo local solicitado por Diputación y financiado con fondos FEDER. Son 221.000 euros que servirán, según el alcalde de Berlanga, Álvaro López, para consolidar lienzos de la muralla y un anexo a la torre del homenaje, derruida parcialmente hace ocho años y que hoy supone un riesgo evidente para posibles visitantes (de hecho, sólo se permite su visita acompañado de guía). La corporación berlanguesa acaba de encargar el proyecto de ejecución de estas obras de urgencia. La oposición socialista en el Ayuntamiento, encabezada por Virginia Barcones, reivindica un mayor esfuerzo inversor. “Si lo único que se va a hacer es restaurar esta torre que se ha caído, mal vamos”, apunta. En su opinión, poco se está haciendo por consolidar el castillo. “La Junta, que es la que más podría hacer, no se está implicando en absoluto”, denuncia. “Para que quieres un plan director si no lo llevas a la práctica. Estás vendiendo humo continuamente”, insiste. En su opinión, la corporación no está sabiendo comprometer a otras administraciones con la recuperación del castillo. López no es de la misma opinión. Asegura que ha tenido contactos con administraciones públicas y con entidades como Caja Madrid y la Fundación del Banco de Santander, para que se comprometan económicamente con la recuperación del castillo. “Paso a paso se va andando el camino aunque lo que nos gustaría es que se andará de una forma continua y con menos esfuerzo del Ayuntamiento”, señala, recordando que sólo las obras de consolidación están valoradas en 12 millones de euros, cuando el presupuesto municipal apenas ronda el millón y medio de euros anuales. El paso siguiente, y el objetivo en el que López y Barcones coinciden, es transformar el castillo en un motor económico para la comarca. Ambos consideran que tienen suficiente potencial para ser un foco de atracción turística. O incluso, como apunta el alcalde, albergar en la zona del palacio de los Duques de Frías, un centro de desarrollo rural vinculado a las nuevas tecnologías. “Queremos vincular la recuperación del patrimonio y el turismo con las nuevas tecnologías”, adelanta López, una idea nueva para un castillo que identifica a Berlanga desde el siglo XV. COMUNIDAD DE VILLA Y TIERRA
MURALLAS Como cabecera de la Comunidad de Villa y Tierra de su mismo nombre, Berlanga tenía la obligación de acoger, en caso de peligro, a las gentes de su comunidad, así como a sus ganados. De esta función surge la estructura defensiva del castillo, dividido en tres cinturones. La muralla exterior protegía todo el caserío de la localidad. Si cedía al ataque, los habitantes se refugiaban dentro del segundo recinto amurallado a los pies del castillo. Por último, quedaba el reducto del castillo, propiamente dicho, como bastión final en la defensa de la villa.
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